Desde Madryn al mundo a bordo de la Fragata ARA Libertad
Se trata de Milagros García. Creció en Puerto Madryn, descubrió su pasión por el mar en las aguas del Golfo Nuevo y hoy navega rumbo a Estados Unidos a bordo de la Fragata ARA «Libertad»
La Fragata ARA Libertad ya está en Nueva Orleans (EEUU) cumpliendo con un puerto más del viaje de instrucción 2024 del buque insignia de la Armada Argentina. Con la mirada puesta en el mar que la vio crecer y el sueño de conquistar el cielo naval, la Guardiamarina en Comisión (GUCOM), Milagros García, relata cómo la tradición familiar y la vocación de servicio marcaron su rumbo.
Nacida en Bahía Blanca y criada en Puerto Madryn, su carácter fue forjado por el viento patagónico y la inmensidad del Mar Argentino, elementos que actuaron como sus primeros instructores. Hoy, personifica a una generación de oficiales que entiende el servicio como una forma de vida dinámica y trascendental, más allá de una rutina de trabajo.
Su educación en la “Escuela de la Costa” y su temprana pasión por el windsurf y la navegación a vela en el Golfo Nuevo de Chubut no fueron simples pasatiempos. Estas disciplinas le otorgaron un entendimiento profundo de la meteorología y una resistencia al rigor del clima, cualidades que trasladó con éxito, al ámbito naval.
La identidad militar de Milagros se sostiene sobre los pilares de una tradición familiar que custodia con orgullo. Su abuelo, quien alcanzó la jerarquía de Suboficial Mayor Infante de Marina, representa el ancla de su carrera. Sus relatos de vivencias en la Fuerza, compartidos durante veranos en Mar del Plata entre insignias y monedas militares, sembraron en ella la semilla de la vocación.
“Mi abuelo representó mi acercamiento más lindo a la Institución”, recordó, aunque él falleció mientras cursaba su cuarto año en la Escuela Naval Militar (ESNM), su legado permanece intacto. “Antes de iniciar este viaje de instrucción recibí muchas cartas; mi abuela escribió que mi abuelo estaría muy orgulloso de mí”, comenta con emoción.
El legado familiar se completa con su padre, quien cumplió el Servicio Militar en Puerto Belgrano, y uno de sus hermanos, quien actualmente es Cabo Principal. “Uno se siente muy orgulloso de pertenecer a la Armada Argentina, es una emoción que te llena”, enfatiza.
Al ingresar a la ESNM, el deseo de Milagros era navegar; sin embargo, su paso por las aulas y las cubiertas le abrió un abanico de posibilidades profesionales y ahí descubrió su verdadera ambición: la Aviación Naval. Su objetivo es adquirir la destreza técnica del vuelo, con la capacidad de mando que la Armada exige a sus oficiales.
Su presente en la “Embajadora de los Mares”
Para Milagros, el concepto de pertenencia se manifiesta también en los pequeños grandes momentos, como el izado del pabellón cada mañana o el de participar de una jornada de Puertas Abiertas a bordo del destructor ARA “Sarandí” en su querida Puerto Madryn, antes de zarpar en la fragata. La futura oficial de Marina es parte de los 256 tripulantes de la fragata ARA “Libertad” que el 11 de abril comenzó el LIV Viaje de Instrucción, travesía de unas 16.000 millas náuticas en 5 meses.
Como cadete del último año de escuela, desarrolla prácticas profesionales vinculadas con la navegación, la formación operativa, la administración del material y la conducción del personal. Milagros forma parte de la promoción 155° del Escalafón Comando Naval, y completará su formación con los GUCOMs de las promociones de Infantería de Marina e Intendencia.
Sus actividades académicas se alternan con guardias y tareas en los diferentes cargos del buque. “Mi principal expectativa es aprender todo lo que pueda para llegar a mi próximo destino naval con los conocimientos necesarios”, afirmó García.
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